Para poder crecer, las plantas necesitan nutrientes que absorben de las raíces o vía foliar cuando se hacen aplicaciones de fertilizantes. Sin embargo, no solo necesitan de nutrientes para poder crecer, requieren de la activación de su metabolismo para que se produzcan los compuestos necesarios y así el desarrollo y crecimiento se lleve a cabo.

Bioestimulación: la bioestimulación es la acción de aplicar bioestimulantes en las plantas. Los bioestimulantes según el Reglamento UE 2019/1009 son productos fertilizantes cuya función consiste en estimular los procesos de nutrición de las plantas con independencia del contenido de nutrientes del producto, con el único objetivo de mejorar una o varias de las siguientes características de las plantas y su rizosfera:
- eficiencia en el uso de los nutrientes: los bioestimulantes, dependiendo de su tipo, pueden mejorar la capacidad del suelo para nutrir a las plantas o mejorar la capacidad de las plantas para absorber nutrientes.
- tolerancia al estrés abiótico: Los bioestimulantes pueden ayudar a las plantas a enfrentar condiciones adversas como sequías, heladas o altas temperaturas.
- características de calidad: La aplicación adecuada de bioestimulantes puede aumentar el tamaño, el color y la firmeza de los frutos.
- disponibilidad de nutrientes inmovilizados en el suelo y la rizosfera.
El objetivo principal de la bioestimulación es optimizar el rendimiento de los cultivos al estimular procesos fisiológicos clave, como la fotosíntesis, la absorción de nutrientes y la resistencia al estrés ambiental.

Existen bioestimulantes de diferentes tipos, en general podrían clasificarse en los siguientes grupos:
- Microbianos:
- Fijadoras de Nitrógeno, Solubilizadores de Fósforo: Azospirillum, Azotobacter, Rhizobium, Bacillus, Paenibacillus, Pseudomonas, Rhizophagus, etc.
- Microalgas y Cianobacterias.
- No Microbianos:
- Macroalgas Marinas: Macrocystis, Laminaria, Durvillaea, Pyropia, Ulva y Ascophillum, etc.
- Extractos vegetales: Con contenido de Fitohormonas y M.O.
- Hidrolizados de animales y plantas (Aminoácidos).
- Ácidos Húmicos y Fúlvicos (Carboxilicos).
- Vitaminas.
Beneficios de los bioestimulantes
- Mejoran la absorción de nutrientes.
- Aumentan la resistencia al estrés (por ejemplo, sequía, enfermedades, plagas).
- Optimizan el crecimiento y la calidad de los cultivos.
- Contribuyen a una agricultura más sostenible y eficiente.
En resumen, la bioestimulación en cultivos es una herramienta valiosa para los agricultores, ya que puede mejorar la productividad y la salud de las plantas. Si tienes más preguntas o necesitas detalles adicionales, no dudes en preguntar.

Puede emplearse en cualquier sistema de producción, a campo abierto, o bajo condiciones controladas; puede aplicarse también de manera indistinta en sistemas de producción orgánica, en transición, convencionales o de bajo impacto a la salud y el ambiente. Puede aplicarse solo, o bien acompañado de otros productos dirigidos a fortalecer la nutrición, desarrollo, y protección de los cultivos. El producto se recomienda para compensar o minimizar el desequilibrio entre compuestos, así como mantener siempre una base para las demandas nutricionales en el crecimiento. Se recomienda la aplicación del producto antes o después de una helada, granizo, fuertes vientos o cualquier factor que cause daños al follaje, tallos, flores y frutos; ya que el producto aporta, por una parte, una mezcla de compuestos que incrementa la reserva en la savia, la concentración de solutos y retrasa o evita el punto de congelamiento en el interior de la planta; y por otra, sirve como un bioestimulante que promueve una rápida y efectiva recuperación de la planta.