{"id":1444,"date":"2019-05-23T10:48:48","date_gmt":"2019-05-23T16:48:48","guid":{"rendered":"https:\/\/elblogdefagro.com.mx\/?p=1444"},"modified":"2019-05-23T10:48:48","modified_gmt":"2019-05-23T16:48:48","slug":"fructificacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fagro.mx\/blog\/2019\/05\/23\/fructificacion-2\/","title":{"rendered":"\ufeffFructificaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"640\" src=\"https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/web-shutterstock_1286378776.png\" alt=\"tama\u00f1o de frutos - manzana\" class=\"wp-image-1349\" srcset=\"https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/web-shutterstock_1286378776.png 960w, https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/web-shutterstock_1286378776-300x200.png 300w, https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/web-shutterstock_1286378776-768x512.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En un sentido bot\u00e1nico, los\nfrutos que se cosechan y que consumimos, son ovarios (provenientes de la flor\nen angiospermas) fertilizados. Los frutos, dan origen y protegen a las semillas\nhasta el momento de madurez y dispersi\u00f3n, que es cuando la semilla, por alg\u00fan\nmedio, sale del fruto y es viable para perpetuar la especie a trav\u00e9s de una\nnueva generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las plantas gimnospermas\n(plantas sin flores) se caracterizan por poseer primordios seminales \u201cdesnudos\u201d\n(es el caso de las con\u00edferas, por ejemplo); en las angiospermas (plantas con\nflor), sin embargo, los primordios seminales siempre est\u00e1n encerrados en el\novario (recipiente formado por las hojas carpelares), del que no saldr\u00e1n hasta\nalcanzar la madurez. Una vez formadas las semillas, dicho ovario (solo o junto\ncon otras partes de la flor) se desarrolla y se transforma en fruto. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/2-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1486\" style=\"width:305px;height:204px\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Propiamente, para que pueda existir el fruto como tal, y las semillas, deber\u00e1 existir un paso previo, que es la polinizaci\u00f3n; que es el movimiento y arribo del polen a los \u00f3rganos femeninos de la flor. En un gran porcentaje de especies, esto ocurre con \u00e9xito a trav\u00e9s del viento, a lo que se conoce como polinizaci\u00f3n anem\u00f3fila. Con el devenir de la coevoluci\u00f3n de especies, se ha desarrollado una polinizaci\u00f3n auxiliada de la actividad de animales, principalmente insectos, aunque tambi\u00e9n existe la propiciada por gotas de agua, llamada hidrofilia.<\/p>\n\n\n\n<p>En las angiospermas, al depositarse\nel grano de polen en el estigma de los pistilos se inicia su germinaci\u00f3n. La\nexina (capa externa del grano de polen) se abre, y la c\u00e9lula vegetativa del\ntubo pol\u00ednico inicia la formaci\u00f3n de \u00e9ste alargando progresivamente la intina (capa\ninterna). El tubo pol\u00ednico crece a lo largo del estilo, a trav\u00e9s de sus\ntejidos, de los que se nutre, hasta alcanzar el micropilo de los primordios\nseminales. A continuaci\u00f3n se abre y libera sus dos c\u00e9lulas esperm\u00e1ticas; una\npenetra hasta la ovoc\u00e9lula, fusion\u00e1ndose sus protoplastos (plasmogamia) y sus\nn\u00facleos (cariogamia), y la otra se fusiona con el n\u00facleo secundario del saco\nembrionario. Con ello se origina un zigoto diploide en la ovoc\u00e9lula y un n\u00facleo\nendosp\u00e9rmico triploide en el saco embrionario (Azc\u00f3n-Bieto y Tal\u00f3n, 2008).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"980\" height=\"735\" src=\"https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/web-shutterstock_1147852472.png\" alt=\"engordar aumentar tama\u00f1o frutos\" class=\"wp-image-1347\" srcset=\"https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/web-shutterstock_1147852472.png 980w, https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/web-shutterstock_1147852472-300x225.png 300w, https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/web-shutterstock_1147852472-768x576.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 980px) 100vw, 980px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La polinizaci\u00f3n se ve afectada\npor las caracter\u00edsticas ambientales, sobre todo por la temperatura y la humedad\nrelativa. El efecto de la temperatura puede ser indirecto, al alterar la\nactividad de las abejas (principales polinizadoras de los \u00e1rboles frutales), o\ndirecto, al afectar al crecimiento del tubo pol\u00ednico. La eficacia de las abejas\nen el transporte del polen es m\u00e1xima con una temperatura media de 20-22 \u00b0C, y pr\u00e1cticamente\nnula cuando es inferior a 12 \u00b0C (Azc\u00f3n-Bieto y Tal\u00f3n, 2008). <\/p>\n\n\n\n<p>Tras la fecundaci\u00f3n o el est\u00edmulo\npartenoc\u00e1rpico del ovario, \u00e9ste inicia su desarrollo hasta convertirse en fruto\nmaduro. Esta transici\u00f3n tiene lugar en fases sucesivas, con caracter\u00edsticas\nbien definidas, pero variables en duraci\u00f3n seg\u00fan las condiciones ambientales,\nlas especies y las variedades. <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/4-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1488\" style=\"width:280px;height:282px\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El crecimiento acumulado de un\nfruto sigue una curva sigmoide o, en algunos casos, doble sigmoide. En ella se\ndistinguen tres fases: un per\u00edodo inicial caracterizado por la divisi\u00f3n celular\n(fase I), seguido de un per\u00edodo de alargamiento celular (fase II), y un per\u00edodo\nfinal en el que el fruto cesa pr\u00e1cticamente en su crecimiento y madura (fase III).\nEn algunos frutos, los que poseen el endocarpo duro (hueso), la transici\u00f3n de\nla fase I a la fase II se caracteriza por presentar un estado intermedio en el\nque el crecimiento del fruto se detiene, al mismo tiempo que se lignifica el\nendocarpo; esta fase sin crecimiento es la que da lugar a una curva doble\nsigmoide (Azc\u00f3n-Bieto y Tal\u00f3n, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>El crecimiento de un fruto se\nve mayoritariamente influido, en la mayor parte de los casos, por el\ncrecimiento de su parte comestible. Durante las 2-10 semanas siguientes a la\nantesis, seg\u00fan especies y variedades, el crecimiento de aqu\u00e9lla es consecuencia\nde la divisi\u00f3n celular y se intensifica con el tiempo, dando lugar a una curva\nexponencial. Tras alcanzar un m\u00e1ximo de actividad, la mitosis cesa paulatinamente,\nal mismo tiempo que el alargamiento y el engrosamiento celular van adquiriendo importancia.\nEste nuevo per\u00edodo es de crecimiento lineal, y en \u00e9l el fruto adquiere, por\nt\u00e9rmino medio, hasta el 80% de su tama\u00f1o final, para culminar con una\nralentizaci\u00f3n progresiva del crecimiento, que cesa, y el fruto cambia de color\ny madura.<\/p>\n\n\n\n<p>Los frutos de las angiospermas\nson los de mayor inter\u00e9s comercial, en este grupo se encuentran la gran mayor\u00eda\n(todas) las especies cultivables y aprovechables, como los son los granos, las\nhortalizas de fruto (y tambi\u00e9n de hoja, aunque el \u00f3rgano comercializable no sea\nla flor) como el tomate, la berenjena, calabaza, etc., y los frutales. Bajo\nesta premisa, el conocimiento de la fase fenol\u00f3gica de la fructificaci\u00f3n es de\nvital importancia para entender c\u00f3mo poder dar a la planta las mejores\ncondiciones (en agricultura) para poder llevar a cabo una producci\u00f3n optima en\ncuanto a cantidad y calidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los frutos pueden ser simples,\ncuando son \u00fanicos (p. ej. naranja), o compuestos, cuando est\u00e1n constituidos por\nla agrupaci\u00f3n de varios de ellos (p. ej.,fresa). Cuando en su formaci\u00f3n\nintervienen de modo decisivo \u00f3rganos auxiliares, extracarpelares, reciben el\nnombre de falsos frutos (p. ej., manzana). Algunas especies son capaces de\nformar m\u00e1s de una clase de frutos sobre un mismo individuo (p. ej., algunas\ncruc\u00edferas); este fen\u00f3meno recibe el nombre de heterocarpia (Azc\u00f3n-Bieto y\nTal\u00f3n, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>El tama\u00f1o final alcanzado por\nel fruto est\u00e1 regulado por un conjunto de factores de \u00edndole e incidencia\nvariables, de entre los factores internos de la planta que determinan el tama\u00f1o\nfinal del fruto, destacan los factores gen\u00e9ticos, la posici\u00f3n del fruto en el\nbrote y la competencia entre \u00f3rganos en desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un factor de gran importancia\nen la determinaci\u00f3n del tama\u00f1o final alcanzado por el fruto es la competencia\nentre \u00f3rganos en desarrollo. Cuando mayor es el n\u00famero de estos, sean flores o\nfrutos, mayor es la competencia entre ellos, tanto por elementos minerales como\npor productos de fotos\u00edntesis, lo que limita sus posibilidades de crecimiento\ny, por consiguiente, su tama\u00f1o final (Goldschmidt y Monselise, 1977).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/fagro.mx\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/3-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1487\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Adem\u00e1s de los factores\nend\u00f3genos, otros factores, externos a la planta, presentan marcada influencia\nen la determinaci\u00f3n del tama\u00f1o final del fruto. Entre ellos cabe se\u00f1alar las\ncondiciones clim\u00e1ticas y ed\u00e1ficas, as\u00ed como las pr\u00e1cticas culturales,\nfundamentalmente riego y fertilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La acumulaci\u00f3n de metabolitos\nen el fruto y, por tanto, su crecimiento, est\u00e1n directamente asociados a la\ntemperatura (Sinclair, 1984). El fruto llega a ser altamente susceptible a las\naltas temperaturas en algunas fases de su desarrollo inicial (per\u00edodo de\ndivisi\u00f3n celular), durante el periodo de maduraci\u00f3n la ausencia de crecimiento\ndel fruto se halla asociada a las bajas temperaturas. Temperaturas por debajo\nde 3\u00baC ejercen un efecto significativamente depresivo en el crecimiento del\nfruto.<\/p>\n\n\n\n<p>El nitr\u00f3geno y del f\u00f3sforo\ncuyo exceso provoca reducci\u00f3n del tama\u00f1o y p\u00e9rdida de calidad del fruto\n(Chapman y Rayner, 1951; Jones et al., 1957). El potasio, sin embargo, se\npresenta como una excepci\u00f3n ya que concentraciones foliares superiores a las\nconsideradas \u00f3ptimas mejoran el tama\u00f1o del fruto sin afectar negativamente a su\ncalidad (Guardiola, 1980). <\/p>\n\n\n\n<small>AZ\u00d3N-BIETO,\nJ., TAL\u00d3N M. 2008. Fundamentos de fisiolog\u00eda Vegetal. 1\u00aa ed. En espa\u00f1ol. PUBLICACIONS\nI EDICIONS DE LA UNIVERSITAT DE BARCELONA. Barcelona, Espa\u00f1a. 651 pp.<\/small>\n\n\n\n<small>BIDWELL,\nR. G. S. 1979. Fisiolog\u00eda Vegetal. 1a. Ed. AGT Editor. M\u00e9xico 784 pp.<\/small>\n\n\n\n<small>Chapman HD y Rayner DS. 1951. Effects of\nvarious maintained levels of phosphate on the growth, yield, composition and\nquality of Washington navel oranges. Hilgardia, 20: 325-358.<\/small>\n\n\n\n<small>Goldschmidt EE y Monselise SP. 1977. Physiological\nassumptions toward the development of a citrus fruiting model. Proc. Int. Soc.\nCitriculture, 2: 668-672<\/small>\n\n\n\n<small>Jones WW, Embleton TW y Steinacker ML. 1957. Nitrogen\nfertilizers as related to orange quality and yield. Calif. Citrograph, 43:\n3-12.<\/small>\n\n\n\n<small>Sinclair WB. 1984. The biochemistry and physiology of\nfruits. Univ. Calif., Div. Agric. Nat. Res., California, EEUU.<\/small>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un sentido bot\u00e1nico, los frutos que se cosechan y que consumimos, son ovarios (provenientes de la flor en angiospermas) fertilizados. 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