El manejo del estrés térmico en campo suele empezar tarde. En la práctica, muchos productores reaccionan cuando los síntomas ya son evidentes: bordes quemados, enrollamiento foliar, aborto de flores. El problema es que, para ese punto, el daño fisiológico ya lleva días acumulándose. La caída en rendimiento no es consecuencia de un evento puntual, sino del desgaste progresivo del metabolismo vegetal. Bajo esas condiciones, cualquier intervención tiene menor eficiencia, no porque los productos que se apliquen fallen, sino porque la planta ya comprometió procesos clave como la fotosíntesis, la división celular o el balance hormonal.
La bioestimulación preventiva trabaja bajo otra lógica. No intenta “rescatar” una planta estresada, sino preparar su fisiología para tolerar condiciones adversas. En este artículo se presenta el programa que en Fagro recomendamos para los meses de mayor temperatura, estructurado por semanas y enfocado en sostener rendimiento, calidad y sanidad del cultivo cuando el calor deja de ser una variable controlable.
Errores en el manejo del cultivo bajo Altas Temperaturas.
Esperar a que aparezcan síntomas visibles es, definitivamente, una mala estrategia. El estrés térmico no se manifiesta de forma inmediata; primero altera procesos internos como la estabilidad de membranas, la actividad enzimática y la eficiencia fotosintética. Para cuando aparecen signos externos, el cultivo ya ha reducido su capacidad productiva.

Diversos estudios en fisiología vegetal han documentado que temperaturas por encima del óptimo generan acumulación de especies reactivas de oxígeno (ROS), desnaturalización de proteínas y desbalances hormonales, particularmente en auxinas y citoquininas. Este escenario reduce el cuajado de frutos y acelera la senescencia. Actuar en ese punto implica mayores costos y menor probabilidad de recuperar el potencial productivo.

La alternativa es simple en concepto, pero exige disciplina: iniciar un programa preventivo antes del pico de calor, anticipándose al estrés y no reaccionando a sus consecuencias.
Semana 1: activar defensas con Nerthus Vigore y Aminofish
La primera semana del programa tiene un objetivo fisiológico claro: preparar a la planta para tolerar el incremento térmico.

Nerthus Vigore actúa como un activador metabólico al aportar compuestos con efecto antioxidante y reguladores del crecimiento. Su función principal es estimular la maquinaria interna de defensa de la planta, particularmente la producción de antioxidantes endógenos que neutralizan el daño oxidativo causado por altas temperaturas.
Por su parte, Aminofish aporta aminoácidos libres en configuración L-α, que son directamente asimilables. Esto es clave bajo condiciones de estrés, donde la planta reduce su capacidad de síntesis proteica. Al suministrar aminoácidos listos para uso, se facilita la formación de proteínas estructurales y enzimas involucradas en la respuesta al estrés.
La aplicación debe realizarse vía foliar en horas de menor radiación y temperatura (madrugada a primeras horas de la mañana), buscando maximizar absorción y minimizar pérdidas por evaporación. La frecuencia recomendada es semanal, iniciando antes de que las temperaturas máximas alcancen niveles críticos.
Semana 2–3: calcio y protección con Farmakin Ca y Elexa 4
A partir de la segunda semana, el programa se fortalece con dos componentes adicionales que responden a problemas específicos del estrés térmico: la pérdida de integridad celular y el incremento en presión de plagas.

Farmakin Ca aporta calcio de alta disponibilidad, elemento fundamental para la estabilidad de paredes celulares y membranas. Bajo estrés térmico, la permeabilidad celular se altera, lo que favorece pérdida de agua, desorden metabólico y mayor susceptibilidad a patógenos. El calcio actúa como un “blindaje estructural”, especialmente relevante en tejidos en crecimiento como flores y frutos en formación.
En paralelo, Elexa 4 se integra para reducir la ventana de oportunidad de plagas que se ven favorecidas por altas temperaturas. Ácaros, trips y mosquita blanca incrementan su tasa reproductiva en condiciones cálidas, y además encuentran cultivos fisiológicamente debilitados. Este producto actúa como una herramienta de manejo dentro del programa, no como respuesta de emergencia.
Es importante entender la lógica del programa: Nerthus Vigore y Aminofish no se sustituyen, se mantienen como base. Farmakin Ca y Elexa 4 se suman como capas complementarias para reforzar la respuesta estructural y sanitaria del cultivo.

Esto no es una garantía absoluta. Es el resultado esperable cuando se trabaja alineado con la fisiología del cultivo y no en contra de ella. El punto central es este: el rendimiento no se defiende cuando el problema aparece, se construye desde antes.


