Frijol

En México, el frijol es la guarnición más utilizada para acompañar diferentes platillos. Es además una importante fuente de proteínas, que se cultivan en casi todo el territorio nacional. La planta de frijol es una enredadera que alcanza entre cincuenta y setenta centímetros de altura. Sus raíces están bien desarrolladas, con una principal o pivotante y muchas otras secundarias; pero tiene tallos delgados y débiles, a veces rayados de púrpura Sus hojas son trifoliadas, es decir, dispuestas de tres en tres, con bordes ovales y estandarte redondeado. El fruto es una vaina suavemente curvada y dehiscente; esto significa que se abre naturalmente cuando está madura. Esta vaina puede medir de diez a 12 centimetros y es de color verde morado o casi negra. En su interior, las semillas o frijoles pueden ser oblongas, ovales o redondeadas, según la variedad, poco comprimidas y de color rojo, amarillo, cafe o negro.

La planta es muy susceptible a condiciones extremas. Se ve afectada tanto por el exceso como por la falta de humedad. La temperatura óptima va de 10 a 27° C y debe sembrarse en suelos de textura ligera, sin encharcamientos. En cuanto al nivel de acidez o alcalinidad del suelo, prefiere los suelos neutrales, ni ácidos ni alcalinos, aunque se comporta bien en los suelos ligeramente ácidos.

Una solución para cada etapa fenológica del cultivo de Frijol